También conocida como pieza de mano de alta velocidad, es uno de los instrumentos rotatorios más usados en odontología.
Se impulsa por aire comprimido y alcanza velocidades muy altas, por lo que emite ese sonido agudo y característico que se escucha en la consulta del dentista.
La función principal de la turbina es remover tejido duro, como el esmalte o la dentina, de manera rápida y precisa.
Se utiliza para eliminar caries, preparar el diente para la colocación de coronas o carillas, y para abrir el diente en tratamientos de conducto.
La turbina está equipada con fresas desechables y un sistema de irrigación de agua que enfría el área y limpia los residuos, evitando dañar el tejido por el calor.